miércoles, 15 de julio de 2009
es inevitable e imprescindible ir tras el encuentro de alguien, para conocernos, hablarnos y trasmitirnos todo ese juego corporal, esa gama de satisfacciones, contactos, contagios o caricias, de roles amorosos para descubrirnos y comprender a los habitantes de este hogar alterno, donde podremos darnos cuenta que de igual forma entre estructuras, cuerpos, a la más mínima fricción física reaccionamos de manera inmediata entrando en un éxtasis que embarga los pensamientos, nos llevan hacia una admiración, y al llegar al momento culminante ese clímax corporal entre estructuras realizan un baile como si fuese un ritual celebrando el culto o el acto que realizamos, y es aquí donde emanan los encuentros, pensamientos, deseos, perversiones, malicias simultáneas con los otros, jugando sobre zonas extrañas que nos excitan dando como resultado todo un eclipse, es una transformación que nos lleva a una explosión de sentimientos que se encuentran en el exterior e interior de nuestros cuerpos y pensamientos.
El cuerpo es todo un ministerio gobernado por la piel, por la mente, por la imaginación, por los deseos, por los anhelos de los hombres que ahora tienden a reorganizar, a re-armonizar las normas de su vida siendo más clarividentes en sus facultades de comprender claramente las cosas, los peligros y las adversidades por llegar a encaminarse en estos caminos, llenos de obstáculos y dificultades que nos harán tropezar constantemente para hacernos caer, sucumbir, para hacernos perecer ante esta otra realidad.
Realidad que contemporiza nuestras creencias, nuestras mediocridades, haciéndonos luchar por lo que realmente merecemos, realidad que adolece nuestros cuerpos, nuestras percepciones, movimientos y horizontes; pero que nos hacen ver más allá, convocando la liturgia del entendimiento de la comprensión, del querer, del lograr los objetivos que nos hemos propuesto en estos caminos no soñados, no transitados por los demás, sino solo por nosotros...
Realidad que contemporiza nuestras creencias, nuestras mediocridades, haciéndonos luchar por lo que realmente merecemos, realidad que adolece nuestros cuerpos, nuestras percepciones, movimientos y horizontes; pero que nos hacen ver más allá, convocando la liturgia del entendimiento de la comprensión, del querer, del lograr los objetivos que nos hemos propuesto en estos caminos no soñados, no transitados por los demás, sino solo por nosotros...
viernes, 10 de julio de 2009
TRABAJOS EN COLOR
...espacios donde necesitamos el cuerpo del otro, del contacto, para darnos cuenta de la obligación de conocer a los demás, para poder convivir, así descubrir todos los rincones que podemos hallar en este “otro mundo” y en nuestro cuerpo; es a partir del contacto, de la comunicación que los cuerpos sienten: “corrientes afectivas y corporales de una forma intensa, naturalmente asociada en la mirada, al lenguaje corporal, al silencio y a todo ese conjunto de elementos que constituyen la comunicación entre dos personas”, como lo dice el psicólogo SERGIO PEREZ especialista en sexología; en su libro: sentidos y sexualidad.
Por ende es inevitable e imprescindible ir tras el encuentro de alguien, para conocernos, hablarnos y trasmitirnos todo ese juego corporal, esa gama de satisfacciones, contactos, contagios o caricias, de roles amorosos para descubrirnos y comprender a los habitantes de este hogar alterno, donde podremos darnos cuenta que de igual forma entre estructuras, cuerpos, a la más mínima fricción física reaccionamos de manera inmediata entrando en un éxtasis que embarga los pensamientos, nos llevan hacia una admiración, y al llegar al momento culminante ese clímax corporal entre estructuras realizan un baile como si fuese un ritual celebrando el culto o el acto que realizamos, y es aquí donde emanan los encuentros, pensamientos, deseos, perversiones, malicias simultáneas con los otros, jugando sobre zonas extrañas que nos excitan dando como resultado todo un eclipse, es una transformación que nos lleva a una explosión de sentimientos que se encuentran en el exterior e interior de nuestros cuerpos y pensamientos.
Por ende es inevitable e imprescindible ir tras el encuentro de alguien, para conocernos, hablarnos y trasmitirnos todo ese juego corporal, esa gama de satisfacciones, contactos, contagios o caricias, de roles amorosos para descubrirnos y comprender a los habitantes de este hogar alterno, donde podremos darnos cuenta que de igual forma entre estructuras, cuerpos, a la más mínima fricción física reaccionamos de manera inmediata entrando en un éxtasis que embarga los pensamientos, nos llevan hacia una admiración, y al llegar al momento culminante ese clímax corporal entre estructuras realizan un baile como si fuese un ritual celebrando el culto o el acto que realizamos, y es aquí donde emanan los encuentros, pensamientos, deseos, perversiones, malicias simultáneas con los otros, jugando sobre zonas extrañas que nos excitan dando como resultado todo un eclipse, es una transformación que nos lleva a una explosión de sentimientos que se encuentran en el exterior e interior de nuestros cuerpos y pensamientos.
Al mencionar que es la piel y el cuerpo un depósito de caminos, territorios, objetos ocultos, misterios, laceraciones que se generan y que se penetran por todos los poros de la piel, es una transición que se manifiesta tanto en nuestro exterior como en el interior, ya sea corporal y mental.
El cuerpo es todo un ministerio gobernado por la piel, por la mente, por la imaginación, por los deseos, por los anhelos de los hombres que ahora tienden a reorganizar, a re-armonizar las normas de su vida siendo más clarividentes en sus facultades de comprender claramente las cosas, los peligros y las adversidades por llegar a encaminarse en estos caminos, llenos de obstáculos y dificultades que nos harán tropezar constantemente para hacernos caer, sucumbir, para hacernos perecer ante esta otra realidad.
Realidad que contemporiza nuestras creencias, nuestras mediocridades, haciéndonos luchar por lo que realmente merecemos, realidad que adolece nuestros cuerpos, nuestras percepciones, movimientos y horizontes; pero que nos hacen ver más allá, convocando la liturgia del entendimiento de la comprensión, del querer, del lograr los objetivos que nos hemos propuesto en estos caminos no soñados, no transitados por los demás, sino solo por nosotros...
El cuerpo es todo un ministerio gobernado por la piel, por la mente, por la imaginación, por los deseos, por los anhelos de los hombres que ahora tienden a reorganizar, a re-armonizar las normas de su vida siendo más clarividentes en sus facultades de comprender claramente las cosas, los peligros y las adversidades por llegar a encaminarse en estos caminos, llenos de obstáculos y dificultades que nos harán tropezar constantemente para hacernos caer, sucumbir, para hacernos perecer ante esta otra realidad.
Realidad que contemporiza nuestras creencias, nuestras mediocridades, haciéndonos luchar por lo que realmente merecemos, realidad que adolece nuestros cuerpos, nuestras percepciones, movimientos y horizontes; pero que nos hacen ver más allá, convocando la liturgia del entendimiento de la comprensión, del querer, del lograr los objetivos que nos hemos propuesto en estos caminos no soñados, no transitados por los demás, sino solo por nosotros...
Incipiente oscuridad que recorre cada parte de este mundo, oscuridad que lo abarca todo, sombras tenebrosas ofuscan la mirada que realizamos, involucrándonos en un sinnúmero de dificultades, entorpecimientos y tropiezos constantes en el camino, levantándonos, cometiendo errores absurdos, imaginando inigualables situaciones, fantasmas nos acompañan haciéndonos entrar en el portal equivocado, donde solo hay más oscuridad, hay una lucha fiel entre el bien y el mal, dos ámbitos totalmente separados por una catástrofe original que sucumbió todo este territorio, consiguiendo una contienda perpetua; pero que consciente o inconscientemente es producto de la imaginación, de la creación y de la morbilidad de estos cuerpos humanos que muy lentamente se descomponen, al tiempo que luchan por salvarse así mismos con pocos fragmentos de luz que los rodea, buscando que su alma pueda lograr capturar estos rayos para aprovecharlos al máximo y encontrar en ellos el deseo por el cual estamos luchando, desempeñando roles diversos de múltiples facetas para con nuestro cuerpo, el cual es el que se tiene que vincular a estas nuevas formas de vida que pretenden hacer ver en los demás algo que ellos mismos han convertido, pero es por nuestra propia voluntad, que hemos asumido estos cambios mentales y corporales que sencillamente serán un factor de comunicación, como lo dice la artista JENNY HOLZER en su ensayo, ESPACIOS E INTIMIDADES: sin olvidar la superficie de nuestra piel como el recóndito depósito de lo más propicio o de lo más oscuro.
Ahora las diseminaciones penetran por nuestros poros sin la necesidad de estar unidas a la materialidad,...escritas en la piel, laceran la inviolable posesión corporal sometida a la más intrépida carrera por alcanzar la monstruosidad de exhibir un estilo de vida depositado a la voluntad de herirnos para satisfacer las ansias del no se que...
Ahora las diseminaciones penetran por nuestros poros sin la necesidad de estar unidas a la materialidad,...escritas en la piel, laceran la inviolable posesión corporal sometida a la más intrépida carrera por alcanzar la monstruosidad de exhibir un estilo de vida depositado a la voluntad de herirnos para satisfacer las ansias del no se que...
LA CONVERSION DE LOS CUERPOS
LA CONVERSION DE LOS CUERPOS
1.
Existen momentos en los que debemos tomar como epicentro las idea para dirigirlas hacia un fin, hacia un logro u objetivo; se habla sobre tener como primordialidad un tema de investigación, como artistas plásticos tenemos la posibilidad de introducirnos en el interior de cualquier ámbito, en cualquier contexto social, político, religioso, artístico, entre otros, para investigarlo, estudiarlo, analizarlo, comprenderlo, representarlo y llevarlo a la obra; así enseñar como artistas, como público, como espectadores, como críticos, como jueces, lo que hemos realizado, lo que sabemos hacer, lo que sabemos percibir e interpretar del medio, de la sociedad y de la cotidianidad en la que nos encontramos.
El arte de la época nos lleva por infinidad de esferas que podemos habitar, nos adherimos a estas haciéndolas nuestras vivencias, experiencias, para integrarnos y responder a los apelativos que surgen con el pasar de los tiempos, el pasar de las épocas, el día a día.
El concepto de cuerpo venido al arte es escurridizo, difícil de definir, de incorporarse en él, de explicar sus significados, sus funciones; surgen preguntas, respuestas a una cultura cambiante con nuevas posibilidades, con otras visiones donde debemos tener contacto con estos diversos contextos para interrelacionar las vivencias que nos aportaran conocimiento y educación. El arte contribuye a la liberación y humanización del ser humano para su conocimiento y crecimiento; en estos procesos la afectividad, la responsabilidad como seres, como estudiantes, como personas que nos caracterizaran, serán nuestras grandes virtudes y cualidades.
Conceptos en magnitudes espirituales del hombre que se expresan por la necesidad de sus creencias, de sus convicciones para dar sentido a las experiencias de la vida, del pasado, presente y de un futuro; estas magnitudes evidencian la razón y la imaginación del hombre que lo caracterizan en cualquier condición, en cualquier cultura.
Magnitudes de cuerpos encaminados en el arte se expanden en diversidad de conceptos que promueven por un lado la inmensidad de sus proporciones, los designios de sus formas o de sus figuras en lo público, en lo cotidiano, en lo que no existe, en lo que esta por crearse, en las nociones de cuerpo, de lugar y de espacio.
Desde un punto de vista más cercano los cuerpos justifican la asimilación de un sinnúmero de situaciones que compartirán la afirmación de una configuración en lo urbano, en lo estructural, en lo corporal. Así el cuerpo en el arte cambia las circunstancias del hombre en su habitar, en su vivir contemporáneo.
Ahora estos cuerpos asumen las inéditas extravagantes condiciones de espacio, de hábitat, de lugar, de mundos conciliados al surgimiento de “impensadas esferas de encuentro transitorias e indispensables en el trayecto del mundo de lo público a lo privado o a lo íntimo; “JENNY HOLZER, espacios e intimidades”, que el hombre asumirá al surgimiento de nuevos encuentros con otros seres igualmente indeseados e inesperados en territorios distantes, desconocidos e inhabitados, donde la conciencia creara otras circunstancias de vida, de supervivencia, de urbes, de estructuras, de masas, de seres; que no serán condiciones temporales ni pasajeras, no será una diversión el convivir en estos espacios, nuestra corporeidad será vulnerable a estas condiciones, horizontes y perspectivas de esta realidad pública inesperada, débil y errónea que nos intimida...
2.
...Nos maltrata, nos vuelve seres inestables, nos forza a realizar otras tareas, otras facetas que no nos conciernen, no nos corresponden, nos hacen desaparecer en el camino como si fuésemos títeres de la sociedad, afecta la mente, el cuerpo; pero para nuestro beneficio nos hace ver más allá de la simple realidad, de lo que está, de lo que existe, así el cuerpo y la mente asumirán otro rol mas vivificador, fortalecido por este cambio sin olvidar la esencia y el estilo de vida que nos caracteriza haciendo que los cuerpos sean sublimes, fuertes, únicos, sean grandes, sean una ofrenda que nos ofrece el ser más supremo para compartir todo lo que podamos ofrecerles, como los sentimientos, deseos, anhelos, virtudes, cualidades; constituyen un icono; fenómenos que se extienden en todas las formas de vivir, en el habitar del hombre; Y cuando no están nos damos cuenta de su importancia, nos destruye la soledad cuando no los encontramos, rezamos por ellos, por esos cuerpos para que permanezcan en los sueños de los hombres, en los sueños de todos.
Los buscamos hasta en lo inexistente para que regresen, para que ambos, tanto mente como cuerpo formen uno solo para así habitar este entorno opacado por la misma sociedad, por los sentimientos de algunos hombres que desean transformar, destruir y crear sus propios mundos...
...pero es en el nuestro que permanecerán sus sonrisas, sus cuerpos como un fenómeno que se extiende sobre todo lo que nos pertenece. Los deseamos, añoramos, esperamos además que seamos parte de sus vidas, de sus mundos, que nos reflejemos en sus miradas, que las deseen compartir así como sus movimientos gestuales y corporales mostrándonos el contorno de sus siluetas, formas y figuras al caminar por las superficies de la urbe donde además son cegados por las miradas, por los acosos morbosos de muchos de ellos que también las desean, estos otros cuerpos que matizan sus vidas con tonos fríos, generando en ellas miedos intensos, así como si el salir fuese algo peligroso e inadecuado, ocasionando que el lenguaje de las miradas hacia ellas, hacia sus cuerpos sean obstaculizadas negándonos la posibilidad de admirarlas como son, como metáfora, como complemento armonioso que solo les pertenece a estos cuerpos de todos los seres...
...al ver sus armoniosos, lúdicos, fantásticos, bruscos o grotescos movimientos corporales, al estilizarse, al distorsionar su figura, su forma, su contenido, su estructura al caminar, al andar, al jugar, al dormir, al suspenderse; la relevancia del ritmo y el candente balanceo del cuerpo dan un valor atractivo e éstos porque los hacen atractivos, peculiares, particulares, únicos, son ellas o son ellos quienes dinamizan los entornos, los espacios, los lugares para el diálogo, para la compra, para el cambio, para la venta, para lo público, para lo urbano, para la sociedad...
3.
surgen interrogantes al pensar al reflexionar ante lo que se percibe, sobre lo que se ve, se muestra, se lee, se oye; sobresalen porque pueden ser el deseo de quienes deciden por algún motivo o circunstancia...tal vez el miedo, la soledad, observar sus cuerpos y el de otros de una forma diferente o totalmente extraña, como si fuese una nueva configuración, modelada e impulsada por alguien o por algo. No sé porque deciden penetrar e introducirse en estos territorios de desfallecimiento; para vivirla, sentirla, conocerla y reflejar “un paralelo de la realidad”, donde solo es habitada por quienes desean ocultarse en sí mismos, en su mundo interior.
Horizontes alternos, “otro lado de la realidad”, donde la perfección es cosa de algunos; vanidad, arrogancia y presunción no existen, la opinión no tiene ningún valor, vuela como el viento para pasar frente a nuestro ojos quedando en la memoria de unos cuantos; la inseguridad es una de las características, las relaciones sentimentales y sociales desaparecen, nadie quiere escucharnos, no nos toman de las manos para caminar estos trayectos invadidos de soledad de desespero, de angustia.
Es a través de estas evidentes circunstancias que el hombre irá comprendiendo las inclinaciones a las que estará expuesto, por ende tendrá la posibilidad de aprovechar el tránsito de su “otra” realidad a la que se ha vinculado, para transgredir su vida real, para transgredir los conceptos de urbanidad, de vida, de trabajo, de responsabilidad personal para ajustarse a las que ahora tendrá que afrontar en una exterioridad e interioridad adversa, enemiga y que sin lugar a dudas será su renovada estabilidad para cumplir infinidad de posturas, de circunstancias, de situaciones que lo unirán cada vez más hacia esa realidad extraña y lo alejaran cada vez más de los suyos, de lo que realmente les pertenece, por lo que han luchado durante sus años de existencia; pero que ahora tendrá una nueva entrada hacia algo desconocido que les podrá ofrecer diversas perspectivas u horizontes alternos a los que estaban acostumbrados; un sinnúmero de caminos...
1.
Existen momentos en los que debemos tomar como epicentro las idea para dirigirlas hacia un fin, hacia un logro u objetivo; se habla sobre tener como primordialidad un tema de investigación, como artistas plásticos tenemos la posibilidad de introducirnos en el interior de cualquier ámbito, en cualquier contexto social, político, religioso, artístico, entre otros, para investigarlo, estudiarlo, analizarlo, comprenderlo, representarlo y llevarlo a la obra; así enseñar como artistas, como público, como espectadores, como críticos, como jueces, lo que hemos realizado, lo que sabemos hacer, lo que sabemos percibir e interpretar del medio, de la sociedad y de la cotidianidad en la que nos encontramos.
El arte de la época nos lleva por infinidad de esferas que podemos habitar, nos adherimos a estas haciéndolas nuestras vivencias, experiencias, para integrarnos y responder a los apelativos que surgen con el pasar de los tiempos, el pasar de las épocas, el día a día.
El concepto de cuerpo venido al arte es escurridizo, difícil de definir, de incorporarse en él, de explicar sus significados, sus funciones; surgen preguntas, respuestas a una cultura cambiante con nuevas posibilidades, con otras visiones donde debemos tener contacto con estos diversos contextos para interrelacionar las vivencias que nos aportaran conocimiento y educación. El arte contribuye a la liberación y humanización del ser humano para su conocimiento y crecimiento; en estos procesos la afectividad, la responsabilidad como seres, como estudiantes, como personas que nos caracterizaran, serán nuestras grandes virtudes y cualidades.
Conceptos en magnitudes espirituales del hombre que se expresan por la necesidad de sus creencias, de sus convicciones para dar sentido a las experiencias de la vida, del pasado, presente y de un futuro; estas magnitudes evidencian la razón y la imaginación del hombre que lo caracterizan en cualquier condición, en cualquier cultura.
Magnitudes de cuerpos encaminados en el arte se expanden en diversidad de conceptos que promueven por un lado la inmensidad de sus proporciones, los designios de sus formas o de sus figuras en lo público, en lo cotidiano, en lo que no existe, en lo que esta por crearse, en las nociones de cuerpo, de lugar y de espacio.
Desde un punto de vista más cercano los cuerpos justifican la asimilación de un sinnúmero de situaciones que compartirán la afirmación de una configuración en lo urbano, en lo estructural, en lo corporal. Así el cuerpo en el arte cambia las circunstancias del hombre en su habitar, en su vivir contemporáneo.
Ahora estos cuerpos asumen las inéditas extravagantes condiciones de espacio, de hábitat, de lugar, de mundos conciliados al surgimiento de “impensadas esferas de encuentro transitorias e indispensables en el trayecto del mundo de lo público a lo privado o a lo íntimo; “JENNY HOLZER, espacios e intimidades”, que el hombre asumirá al surgimiento de nuevos encuentros con otros seres igualmente indeseados e inesperados en territorios distantes, desconocidos e inhabitados, donde la conciencia creara otras circunstancias de vida, de supervivencia, de urbes, de estructuras, de masas, de seres; que no serán condiciones temporales ni pasajeras, no será una diversión el convivir en estos espacios, nuestra corporeidad será vulnerable a estas condiciones, horizontes y perspectivas de esta realidad pública inesperada, débil y errónea que nos intimida...
2.
...Nos maltrata, nos vuelve seres inestables, nos forza a realizar otras tareas, otras facetas que no nos conciernen, no nos corresponden, nos hacen desaparecer en el camino como si fuésemos títeres de la sociedad, afecta la mente, el cuerpo; pero para nuestro beneficio nos hace ver más allá de la simple realidad, de lo que está, de lo que existe, así el cuerpo y la mente asumirán otro rol mas vivificador, fortalecido por este cambio sin olvidar la esencia y el estilo de vida que nos caracteriza haciendo que los cuerpos sean sublimes, fuertes, únicos, sean grandes, sean una ofrenda que nos ofrece el ser más supremo para compartir todo lo que podamos ofrecerles, como los sentimientos, deseos, anhelos, virtudes, cualidades; constituyen un icono; fenómenos que se extienden en todas las formas de vivir, en el habitar del hombre; Y cuando no están nos damos cuenta de su importancia, nos destruye la soledad cuando no los encontramos, rezamos por ellos, por esos cuerpos para que permanezcan en los sueños de los hombres, en los sueños de todos.
Los buscamos hasta en lo inexistente para que regresen, para que ambos, tanto mente como cuerpo formen uno solo para así habitar este entorno opacado por la misma sociedad, por los sentimientos de algunos hombres que desean transformar, destruir y crear sus propios mundos...
...pero es en el nuestro que permanecerán sus sonrisas, sus cuerpos como un fenómeno que se extiende sobre todo lo que nos pertenece. Los deseamos, añoramos, esperamos además que seamos parte de sus vidas, de sus mundos, que nos reflejemos en sus miradas, que las deseen compartir así como sus movimientos gestuales y corporales mostrándonos el contorno de sus siluetas, formas y figuras al caminar por las superficies de la urbe donde además son cegados por las miradas, por los acosos morbosos de muchos de ellos que también las desean, estos otros cuerpos que matizan sus vidas con tonos fríos, generando en ellas miedos intensos, así como si el salir fuese algo peligroso e inadecuado, ocasionando que el lenguaje de las miradas hacia ellas, hacia sus cuerpos sean obstaculizadas negándonos la posibilidad de admirarlas como son, como metáfora, como complemento armonioso que solo les pertenece a estos cuerpos de todos los seres...
...al ver sus armoniosos, lúdicos, fantásticos, bruscos o grotescos movimientos corporales, al estilizarse, al distorsionar su figura, su forma, su contenido, su estructura al caminar, al andar, al jugar, al dormir, al suspenderse; la relevancia del ritmo y el candente balanceo del cuerpo dan un valor atractivo e éstos porque los hacen atractivos, peculiares, particulares, únicos, son ellas o son ellos quienes dinamizan los entornos, los espacios, los lugares para el diálogo, para la compra, para el cambio, para la venta, para lo público, para lo urbano, para la sociedad...
3.
surgen interrogantes al pensar al reflexionar ante lo que se percibe, sobre lo que se ve, se muestra, se lee, se oye; sobresalen porque pueden ser el deseo de quienes deciden por algún motivo o circunstancia...tal vez el miedo, la soledad, observar sus cuerpos y el de otros de una forma diferente o totalmente extraña, como si fuese una nueva configuración, modelada e impulsada por alguien o por algo. No sé porque deciden penetrar e introducirse en estos territorios de desfallecimiento; para vivirla, sentirla, conocerla y reflejar “un paralelo de la realidad”, donde solo es habitada por quienes desean ocultarse en sí mismos, en su mundo interior.
Horizontes alternos, “otro lado de la realidad”, donde la perfección es cosa de algunos; vanidad, arrogancia y presunción no existen, la opinión no tiene ningún valor, vuela como el viento para pasar frente a nuestro ojos quedando en la memoria de unos cuantos; la inseguridad es una de las características, las relaciones sentimentales y sociales desaparecen, nadie quiere escucharnos, no nos toman de las manos para caminar estos trayectos invadidos de soledad de desespero, de angustia.
Es a través de estas evidentes circunstancias que el hombre irá comprendiendo las inclinaciones a las que estará expuesto, por ende tendrá la posibilidad de aprovechar el tránsito de su “otra” realidad a la que se ha vinculado, para transgredir su vida real, para transgredir los conceptos de urbanidad, de vida, de trabajo, de responsabilidad personal para ajustarse a las que ahora tendrá que afrontar en una exterioridad e interioridad adversa, enemiga y que sin lugar a dudas será su renovada estabilidad para cumplir infinidad de posturas, de circunstancias, de situaciones que lo unirán cada vez más hacia esa realidad extraña y lo alejaran cada vez más de los suyos, de lo que realmente les pertenece, por lo que han luchado durante sus años de existencia; pero que ahora tendrá una nueva entrada hacia algo desconocido que les podrá ofrecer diversas perspectivas u horizontes alternos a los que estaban acostumbrados; un sinnúmero de caminos...
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